Los cristianos vivimos a la luz de la Palabra de Dios y de la Tradición de la Iglesia. Cada pregunta, cada preocupación, cada tristeza o alegría encuentra en ellas una claridad que llega de más allá de nosotros mismos. Esta herramienta nace para ayudarte a descubrirla.
En ella puedes escribir un tema, algo que te inquieta, una curiosidad, un sentimiento o una pregunta teológica, y recibirás textos literales del Antiguo y del Nuevo Testamento, de los Padres de la Iglesia, de santos, doctores y místicos, del Catecismo y del Magisterio de los últimos papas, y también del P. José Kentenich cuando su pensamiento ilumina el asunto. Cada texto llega con su fuente, su estado de verificación y un comentario para que puedas rezarlo y comprenderlo, y el conjunto termina con una síntesis y una invitación concreta para tu vida.
Cómo usarla en tres pasos
Primer paso: utiliza una herramienta de inteligencia artificial
La que mejor funciona es Claude, el asistente de Anthropic, que busca y comprueba los textos en fuentes reales de internet. Necesitas una cuenta, que puedes abrir en claude.ai o en la aplicación para el móvil. También puedes ejecutarla en otras, como ChatGPT, aunque en ellas la comprobación de las fuentes puede ser menos fiable.
Segundo paso: descarga el documento
Pulsa el botón y se descargará un archivo con las instrucciones. Guárdalo en tu móvil o en tu ordenador.
Tercer paso: adjúntalo en un chat nuevo y pide que te responda en el chat
Abre un chat nuevo, adjunta el archivo que acabas de descargar y escribe esta frase: «Sigue las instrucciones de este documento y respóndeme aquí en el chat». La inteligencia artificial te preguntará sobre qué tema quieres recibir luz. Escríbelo y recibirás en el propio chat los textos con su comentario, su síntesis y una invitación práctica. Al final te preguntará si quieres que cree una página con esta respuesta, y si le dices que sí la verás con un diseño cuidado. Puedes seguir en el mismo chat con tantos temas como quieras.
Antes de empezar
Los textos los redacta y revisa una inteligencia artificial. Antes de citarlos en público, confirma cada pasaje en la edición que uses. Y si lo que llevas en el corazón pide algo más que lectura, busca un sacerdote cercano con quien hablar con calma. Ninguna herramienta sustituye a una conversación cara a cara.
