He tenido la oportunidad de participar en un encuentro organizado por la Asociación Católica de Propagandistas en Asturias, donde hemos estado alojados en Covadonga. El encuentro ha girado en torno al Concilio de Nicea, y ha contado con grandes ponentes que han ido desgranando su historia y su alcance para la fe de hoy. Contamos también con la presencia de don Jesús Sanz Montes, obispo de Oviedo.
Yo tuve la ocasión de dar una ponencia sobre los novísimos, es decir, el juicio, el cielo, el purgatorio, el infierno y la eternidad, titulada «Dos juicios, tres destinos, una eternidad». Son temas que casi nadie se atreve a tratar hoy, y precisamente por eso me parece tan necesario hacerlo con hondura y sin miedo.
El ambiente ha sido festivo, hermoso, una auténtica maravilla de comunión entre sacerdotes y laicos. Estoy muy agradecido a la Asociación Católica de Propagandistas por la invitación y por el cuidado con el que lo han organizado todo.
Y también he podido rezar ante la Santina por todos los que me seguís desde aquí. Sentí en ese momento a cada uno de vosotros muy presente en mi oración.

