La boda de Roger y Andrelis

Hoy he tenido la alegría de celebrar la boda de Roger y Andrelis, que han decidido unir sus vidas ante Dios.

Escogieron para las lecturas el texto de Oseas: «Me casaré contigo en matrimonio perpetuo». A partir de ahí hablé de cómo el amor de Dios es incondicional, y les invité a amarse el uno al otro con ese mismo amor.

Ha sido una celebración bonita e íntima. Es hermoso ver cómo todavía hay personas que eligen amarse sin condiciones.